
Porqué
elegí un Basset Hound:
Hace ya varios años,
en una reunión de amigos, salió el tema de porqué habíamos elegido
a un Basset Hound como nuestro animal de compañía.
Transcurría el verano de 1996 y con mi señora decidimos la compra
de un perro; fuimos a visitar varios criaderos: Beagle, Akita
Inu, Rottweiler, Mastín Napolitano; en realidad no sabíamos
lo que queríamos.
En Semana Santa, fuimos a pasar unos días a Mar del Plata y
caminando hacia la playa en el Barrio Constitución, aparecieron
corriendo con sus orejas al aire dos Basset; al verlos le dije
a Gabriela: ese es el perro que siempre quise tener; no pudimos
identificar de que casa eran, ellos siguieron tranquilamente
con su caminata
.
Al día siguiente al pasar en auto por un chalet de la calle
Antonio Alice, los volvemos a ver.
Se nos ocurrió que podríamos preguntarle a los dueños, dónde
los habían comprado.
Gabriela se bajo del auto y al no encontrar timbre en la puerta,
golpeo las manos para que la escucharan desde la casa; al instante
aparecieron cinco cachorritos corriendo y pisándose las orejas
por lo apurados que venían, cuatro tricolores y una hembrita
bicolor.
Demás está decir que a las dos horas ella ya estaba en nuestra
casa y nosotros decidiendo cómo llamarla; en definitiva le dejamos
su nombre original: Belinda.
Recuerdo las vueltas por Mar del Plata para conseguir un sábado
a la tarde su alimento, su primer correa, su primer cuchita
hecha con el cajón de un ropero y una frazadita, sus orejas
colgando del bolso en que la transportábamos y el viaje de regreso
a Capital con su hocico sobre mi pierna tratando de esquivarlo
para poder pasar los cambios en el auto.
Han pasado más de diez años desde ese fin de semana
en que Belinda pasó a formar parte de nuestra familia y en este
tiempo hemos conocido a muchos nuevos amigos que como nosotros
comparten su amor por esta raza; quiero mencionar en especial
a Nora, Santiago y Daniel, sus criadores, por la amistad que
continuamos manteniendo más allá de los 400 km. de distancia.
Gerardo Dayer