Pruebas
Oficiales de Trabajo -
Basset Hound Club Argentino:
En
el año 1987 el BHCA comenzó con sus actividades en Trabajo,
iniciándose con pruebas experimentales pero con mucho
entusiasmo. Gracias al apoyo de gente que en todo momento colaboró
desinteresadamente el BHCA logró en el año 1989 realizar
su primera "Prueba Oficial de Trabajo", en medio de un clima
de camaradería y buena disposición, pudiendo otorgar el primer
Certificado de Aptitud a Campeón de Trabajo, título que nos
enorgullece puesto que detrás de un perro de rastro existe la
dedicación y el esfuerzo de un bassetero dispuesto a rescatar
a nuestro basset para una de las tareas más gratificantes: el
trabajo en el campo. Es válido repetir que todo basset es un
rastreador en potencia, aún aquel que pasa la vida junto a la
estufa en un departamento y que sólo tiene la posibilidad de
husmear el césped de una plaza. Para todos aquellos basseteros
que aún tienen dudas con respecto a la nariz de su amigo, el
Basset Hound Club Argentino ofrece la oportunidad de acercarse
y comprobar que nuestra raza en mucho más que el tradicional
"orejudo inactivo". El entrenamiento no es difícil, sólo es
cuestión de paciencia. Se inicia como un juego, sustituimos
el hueso de tiento o la pelota de goma por un cuero de conejo;
un patio puede servir perfectamente; se marca el rastro arrastrando
la piel por el suelo y se esconde en un sitio donde el perro
no pueda acceder; al principio nuestro perro no sabrá de qué
se trata, debemos mostrarle la "presa" sosteniéndola en lo alto,
incentivando a que le ladre; siempre se lo debe premiar, un
gesto afectuoso es suficiente para nuestro singular camarada.
El perro debe sentir esta actividad como un entrenamiento, basta
con entender a un basset para darnos cuenta si algo le agrada
o no. Quizás nuestro perro nunca llegue a ser Campeón de Trabajo,
porque además del entrenamiento hay algo ancestral en ciertos
ejemplares que demuestran una natural predisposición, pero esto
no es lo que cuenta realmente. Lo verdaderamente importante
es lograr el objetivo, aún con los errores lógicos que puedan
surgir, lo gratificante debe ser ver a nuestro perro trabajando
en jauría y ganándose merecidamente un puntaje, participar y
disfrutar de esta agradable experiencia que tanto bien le hace
al espíritu testarudo de nuestro amigo, más allá de cualquier
logro.